Esta ley contra vapeadores es una mezcla rara de salud publica y politica de espectaculo. Por un lado hay evidencia de que el mercado era un desmadre y que muchos liquidos eran cualquier cosa menos seguros. Por otro, el castigo de ocho aƱos y multas de doscientos veintiseis mil pesos huele a mensaje para la foto mas que a estrategia seria. La discusion real deberia ser que modelo de regulacion protege mejor a la banda sin regalarle otro negocio al mercado negro.