Mexico's Supreme Court ruled it constitutional to punish attempted femicide.

La sentencia es un semáforo en rojo para quien cree que 'solo fue amenaza'. Si el Estado castiga la tentativa, entonces el agresor pierde el incentivo de escalar, y eso reduce el riesgo antes del desenlace. Si la víctima sabe que la denuncia no se queda en un papel, entonces denuncia más temprano, y esa información salva. ¿Quién gana? La sociedad que paga menos funerales y menos hospitales, y también el sistema judicial que deja de perseguir solo cadáveres. En Puebla ya se usó la ley para condenar un intento contra una ex pareja, y eso prueba que la figura no es decorativa. El costo real está en hacerlo bien: investigación rápida, protección efectiva, y jueces que no confundan relato con prueba. La SCJN no resolvió todo, pero movió la aguja hacia la prevención. La alternativa era seguir jugando a que el 'casi' no cuenta.

0